En su visita a la Cuenca Carbonífera, el candidato a diputado nacional criticó la estigmatización que buscan de su figura algunos medios nacionales, algo que se desvanece “cuando hablas con los vecinos”. “Cuando uno camina la calle, la gente responde”, aseguró. Dio su visión de Santa Cruz, “la veo bien, en líneas generales, trabajando, desarrollando los pueblos”.

Máximo Kirchner visitó, en el marco de su gira proselitista, las ciudades de la Cuenca Carbonífera. Estuvo primero en 28 de Noviembre y luego en Río Turbio.

En primer lugar, pasó por 28 de Noviembre en una recorrida que contó con la presencia de la concejal Valeria Galindo, el diputado por el pueblo Horacio Páez y el contador Ariel Ivovich, además de un importante grupo de militantes y vecinos. Allí, habló en el Centro de Jubilados Provinciales Los Sureños por más de una hora, luego se trasladó a la Municipalidad para poder conversar con el intendente Hugo Garay y con el secretario de Gobierno Ariel Garay.

Más tarde, el candidato fue a Río Turbio y encabezó un acto en el Centro de Residentes Salteños, acompañado por el intendente Matías Mazú, el interventor de YCRT y diputado por el pueblo Atanacio Pérez Osuna, el diputado nacional Juan Cabandié y la profesora y candidata a diputada nacional Marisa Oliva, quien lo secunda en la lista del Frente para la Victoria

En declaraciones a Radio Nacional de Río Turbio, el candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria dijo estar “no cómodo, sino contento” y destacó que “pueblo por pueblo se puede ver todo lo que han crecido estos años”, y agregó que “eso es motivo de orgullo porque siempre a los santacruceños nos costó mucho todo”.

“Los desafíos que se cumplen significan a la vez nuevos desafíos. Estos años han sido buenos, no sin problemas naturalmente”, siguió.

Se refirió a la constante estigmatización que sufre él y su familia: “Nunca pensé que les iba a importar tanto una candidatura de diputado por Santa Cruz”.

En esa línea Máximo, quien dijo “no sé que apellido quieren que use”, sostuvo que “lo mismo hicieron con Néstor cuando lo nombraron el chirolita de Duhalde”, o cuando dijeron que “Néstor la manejaba a Cristina, y después al revés”.

“A Cristina la discriminaron por mujer. Hace 5 años que se fue Néstor y mirá como trabajó, administró y pudo: son sandeces, tonterías”, señaló.

Máximo contó que “yo jugaba con mi viejo a la Atari”, y dijo que “no había pasado nunca que se ensañen tanto con la familia de un presidente”, y agregó: “uno es como es, no es perfil bajo o perfil alto”.

En respuesta a esta persecución, Kirchner sostuvo que “la sociedad observa con detenimiento todo lo que pasó estos años”, y que “cuando uno camina la calle la gente responde”. “No uso la sala vip del Aeropuerto y la gente se acerca. Hay más respeto en la gente que en los medios”, afirmó.

Sostuvo que su familia, “es una fijación de Clarín. Lo que no le pudieron hacer a Néstor tratan de hacernos a nosotros. La gente también me agradece lo que no pudieron agradecerle a él (por su padre)” y volviendo a la pelea con el medio porteño, sostuvo que “como en el Judo, hay que utilizar ese ataque a nuestro favor”, agregando que “están molestos con nosotros, Magnetto en particular” y se preguntó “qué le puede hacer a Clarín un jugador de PlayStation”.

Volviendo a la campaña, sostuvo que esa estigmatización que trata de imponer el multimedio “es más fácil desmontarla charlando con ellos, uno viene privilegiando charlar con los vecinos, me llena de orgullo que nos podamos escuchar”, señaló.

De su recorrida Máximo destacó que “la figura de Néstor y Cristina es muy fuerte. Ver la foto de ellos al lado de la de su familia es fuerte”, y agregó que “no hay demonización posible cuando la gente los protege de esa manera”.

“Si el pueblo recuerda a sus dirigentes quiere decir que las cosas se hicieron bien” señaló el candidato, quien afirmó que “la historia la cambió la gente, los mineros, los organismos de derechos humanos”.

En esa línea, Kirchner sostuvo que “el dirigente tiene que saber escuchar y ponerse a trabajar al lado, porque el que cambia la historia es el pueblo”, y que “el pueblo tiene que hacerse cargo de dar las peleas porque solo te llevan puesto”.



La realidad provincial

Acerca de la situación de su provincia, el candidato sostuvo: “Veo bien a Santa Cruz en el líneas generales, trabajando, desarrollando los pueblos”, y señaló algunas cuestiones pendientes como “llegar con los servicios a los terrenos que se entregan”.

A propósito de esto, Máximo Kirchner dijo conocer “lo difícil que es gobernar. Yo lo vi a Néstor”, y criticó los discursos y promesas de campañas vacías de contenido: “Un día se levantan y te dicen que van a hacer 20 mil puestos de trabajo y no te dicen cómo”.

Asimismo, Kirchner sostuvo que hay que realizar una “crítica constructiva”, y que “cuando uno dice que la Nación ayuda financieramente a la provincia no es para enrostrárselo a nadie, es para ver cómo hacemos para solucionarlo”.

Así, Máximo destacó “la importancia de crear un espacio con los mejores hombres y mujeres para llevar adelante las cosas”, y criticó: “Llevan a Patricia Bullrich como candidata y no le dan espacio a los jóvenes que tienen”.

“Ahí atrás hay pibes que son aviones y lo comprobé cuando me junté con compañeros de los secundarios, la militancia y experiencia que se ha generado es extraordinaria, es un capital político que tiene el país”.
Axact

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