Con matices, referentes de la oposición, pero también del oficialismo, cuestionaron la labor policial provincial en los incidentes del lunes en San Miguel de Tucumán. Denuncian que hay más de 300 actas adulteradas. Las protestas se extendieron a varias ciudades.


s candidatos presidenciales Daniel Scioli (Frente para la Victoria), Mauricio Macri (Cambiemos) y Sergio Massa (UNA), además del gobierno nacional, rechazaron ayer, con matices, la represión en Tucumán contra las protestas por las irregularidades registradas en las elecciones provinciales del domingo.

El gobernador de Tucumán, José Alperovich, admitió que hubo “excesos” por parte de la policía, que el lunes reprimió a los manifestantes reunidos frente a la Casa de Gobierno, mientras la senadora y esposa del mandatario provincial, Beatriz Rojkés, advirtió que los responsables de la protesta “están yendo por la gobernabilidad y la democracia”.

En tanto, la fiscal de instrucción penal María de las Mercedes Carrizo imputó al jefe de la Policía tucumana, José Dante Bustamente, por los delitos de lesiones, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, con pedido de detención, aunque este último fue denegado por el juez de instrucción Víctor Manuel Pérez.

Scioli repudió la “represión” y “la actitud autoritaria de algunos miembros de la policía” contra la movilización y acusó a Macri de “arengar” para que se produjera la “violencia”.

“En democracia se gana o se pierde, y cuando se pierde no se puede llevar adelante este tipo de acciones que han incentivado estos niveles de agresión de un lado y otro”, dijo y envió un mensaje al referente de Pro: “A mí no me va a venir a correr”.

Por su parte, Macri le reclamó a Scioli, Alperovich y a la presidenta Cristina Fernández que “garanticen que vuelva la paz”, tras lo cual afirmó que la movilización en la Plaza Independencia de San Miguel de Tucumán fue “espontánea”, porque se trata de “un fenómeno que pasa en el mundo de ciudadanos que quieren que se haga un recuento como corresponde”.



En tanto, Massa repudió la represión al afirmar que le duele “tremendamente que Argentina termine cada 10 años con episodios tremendos por la disputa de poder”.

Miles de personas se concentraron el lunes para exigir el esclarecimiento de los comicios entre los candidatos a gobernador Juan Manzur, del oficialismo, y José Cano, del Acuerdo del Bicentenario, pero fueron reprimidos por la policía, que lanzó gases, disparó balas de goma y utilizó la caballería.

Anoche, otra vez se produjo una masiva concentración frente a la gobernación, pero a pesar de algunos incidentes menores, la situación no se desmadró y estuvo lejos de lo que aconteció el lunes.

Desde el gobierno nacional, mientras el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo estar en “en contra” de la represión y advirtió que “los Estados Unidos o algunas de sus agencias tratan de deslegitimar las elecciones” en Argentina, el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, consideró que lo ocurrido ayer “avergüenza a todos los argentinos”.

El ministro coordinador sostuvo además que la Nación no debe pedir “cuentas” a la administración tucumana porque “el poder de policía local pertenece a los gobiernos locales”.

En tanto, Cano denunció que el gobierno provincial “hace inteligencia para perseguir a opositores y periodistas”, al advertir que “son policías que se hacen pasar por periodistas o fotógrafos” y que, dijo, “agreden como patoteros”.

La diputada nacional de Unión Pro Patricia Bullrich cuestionó al kirchnerismo al señalar: “Levantan las banderas de los derechos humanos, pero reprimen al que piensa distinto”.

Todos los heridos en la protesta fueron dados de alta luego de ser atendidos. De los 22 lesionados, cinco en total eran policías; 15 mayores y los otros dos, menores de edad.

Una nueva concentración, sin incidentes

Una nueva protesta se llevaba a cabo anoche en la Plaza Independencia de la ciudad de Tucumán para reclamar por las irregularidades en los comicios provinciales, tras la represión que se registró el lunes en ese mismo lugar.
Hasta pasadas las 23, la concentración se desarrollaba con normalidad y sin incidentes, aunque se supo de algunos grupos de personas que fueron separadas por los propios organizadores de la protesta, que amenazaban con desmadrar la demostración.
En esta oportunidad, se ubicó una primera hilera de agentes mujeres sobre la explanada de la Casa de Gobierno y atrás se encontraba otro

grupo de custodios desarmados y sin equipamiento antidisturbios, a excepción de escudos. Más de una hora después del inicio de la convocatoria, una columna de manifestantes de la UCR volteó la doble hilera de vallas que protegían la Casa de Gobierno y se instaló sobre la explanada de acceso al palacio y en las mismas puertas de hierro.

En tanto, los policías armados estaban apostados dentro del edificio y en las zonas aledañas, pero sin que se produjeran desplazamientos ni preparativos de represión a la vista. Además de la preponderante militancia radical, se divisaban banderas de fuerzas de izquierda como el Partido Obrero y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), que acompañaban el reclamo por fraude en los comicios.

Las protestas en Tucumán no se limitan a la capital, sino que también había manifestantes frente a la casa particular del candidato oficialista a la gobernación, Juan Manzur, en Yerba Buena. La residencia estaba con una fuerte presencia policial.

En Concepción, la ciudad más importante del sur tucumano se realizaba una manifestación pacífica en la plaza principal, al igual que en Alberdi, Las Cejas, Concepción, Tafí del Valle y La Cocha.
Axact

TNC

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