La justicia dispuso que las cuatro personas acusadas de quemar urnas en Sargento Moya durante los comicios provinciales realizados ayer en Tucumán, entre ellos el candidato a delegado comunal por el Acuerdo para el Bicentenario, permanezcan detenidas a disposición del juez a cargo de la causa.

Los detenidos son Hugo Adolfo Alarcón (47 años), Roque Fabián Zerpa (48), Diego Fabián Alarcón (36) y Luis Roque Córdoba (63), según lo confirmado el juez electoral del Centro Judicial de Monteros, Mario Vélazquez.

El magistrado precisó que los tres primeros fueron enviados a la comisaría de Monteros, mientras que Córdoba cumplirá arresto domiciliario ya que "padece una enfermedad terminal".

"Acaban de llegar los detenidos, estamos preparando la imputación. Quedaron aprehendidos en el lugar de los hechos y ahora se les va a tomar declaración indagatoria. Se les imputa una serie de delitos por infringir normas del Código Penal, el Código Electoral y la Constitución provincial. Básicamente, interrumpieron un acto eleccionario. La gravedad la definirá el juez".
"En este momento están en calidad de aprehendidos. Hubo resistencia de parte de ellos. El Ministerio Público seguramente pedirá la detención y la fiscal tiene 10 días hábiles para producir los medios probatorios y definir si pide la prisión preventiva antes de que lleguen al juicio oral", comentaron desde la fiscalía de García de Targa.

"Se tomó declaración a varias personas y cada uno aportó elementos a la causa. La fiscal está analizado todo. Se dijo que hubo agresiones y violencia. Hay que ver qué hay declarado y en base a eso saldrá la imputación", completaron las fuentes consultadas por ámbito.com.

Sargento Moya es un pueblo ubicado a 50 kilómetros de la capital tucumana, lindero a la localidad de Monteros. Allí viven cerca de 2.000 habitantes y hay un padrón de 588 electores. La pequeña comuna fue fundada durante la última dictadura militar por el represor fallecido, Antonio Domingo Bussi, cuando fue interventor de facto de Tucumán.

La quema de urnas se produjo al mediodía en las afueras de la escuela Francisca Bazán Laguna, donde se instalaron este domingo las únicas dos meses de votación del pueblo. Según relataron los testigos y autoridades electorales, alrededor de las 13, cuando se fueron a almorzar los dos policías y los dos gendarmes que custodiaban el colegio, llegó al lugar un grupo de más de 30 personas. "Se dirigieron hacia nosotras, tomaron sorpresivamente las urnas y salieron corriendo hacia el costado del establecimiento, no lo podía creer", relató Marcela Robles, presidenta de la mesa 1.624, a La Gaceta.

"Un gendarme intentó detener a uno de los hombres y éste le arrojó alcohol en la cara. Cuando fui a ver para dónde se llevaban las urnas, ví que ya ardían en la calle del costado", agregó Maribel Herrera, autoridad de la mesa 1.623.

El comandante de Gendarmería y encargado de la seguridad electoral, Federico Sosa, también dio detalles de lo ocurrido. "Los gendarmes iniciaron la persecución para recuperar las urnas, uno de ellos roción con alcohol a uno de los gendarmes. El agresor fue neutralizado y detenido, pero no pudieron evitar que encendieran las urnas. La Justicia pudo detener a otras tres personas luego", explicó Sosa en diálogo con Radio Universidad 94.7.

Las dos mujeres identificaron a Diego Alarcón y "Cheli" Serpa como los que se alzaron con las urnas y las retiraron de las aulas con la voluntad popular bajo el brazo. Afuera, los esperaron los otros hombres, que las recibieron, las rociaron con combustible y las incineraron. Estiman que adentro estaban los sufragios del 40% del padrón. En el punto más alto de la fogata, los militantes que responden al candidato de Cano festejaron la interrupción de la votación con gritos y aplausos.

Otro vecino y testigo de nombre Damián, aclaró: "Incorporaron a 170 electores que no son del pueblo. Uno de los candidatos, de apellido Alarcón, había hecho la presentación en la Junta Electoral denunciando eso. Llegaron las elecciones y la Junta Electoral que tenía que expedirse no lo hizo. Entonces la gente lo que está pidiendo es que depuren le padrón y que vayamos a una elección justa".

"La gente tomó la decisión drástica de quemar las urnas. Lo hizo porque está harta de la corrupción aquí en el pueblo. Los que están gobernando el pueblo llevan ya doce años de gestión y está ganando las elecciones por los cambios de domicilio", completó el joven, según publlcó el Tribubo de Tucumán.

Además de elegir gobernador, legisladores provinciales y concejales, en Sargento Moya se debía votar al delegado local. La comisionada comunal, Inés del Valle Ibarra, buscaba la reelección de la mano del Frente para la Victoria y Juan Manzur. Además de Alarcón, sus oponentes fueron José Carrizo, del Movimiento Popular y Federal, y Sergio Díaz, de Acción Regional.

"Fue un hecho lamentable, que se suscitó ante lo que era un seguro triunfo nuestro. Esa gente no sabe aceptar la derrota. Fue una confabulación entre militantes de AR y el ApB", afirmó la comisionada, según reprodujeron medios tucumanos.

"Dicen que traigo gente de afuera. Lo que pasa es que vienen personas que antes vivieron aquí y que luego se fueron. Pero sea lo que sea, tienen el derecho a cumplir con su deber cívico. No se puede reaccionar de esta manera", justificó.

La kirchnerista Ibarra anunció que solicitará a la Junta Electoral Provincial (JEP) que se organice una nueva elección en 48 horas. El juez con competencia electoral Mario Velásquez no descartó un nuevo llamado a las urnas para los habitantes de Sargento Moya. El secretario de la JEP, Darío Almaraz, aclaró que la Junta tiene plazo hasta las 18 del martes para decidir la denuncia por mal funcionamiento de mesas o irregularidades. Desde el domingo a las 17, se desplegaron 50 efectivos de infantería y 15 gendarmes para evitar otro infierno en el pueblo chico.
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