Lo ocurrido en la Usina de Río Turbio en el año 2015, por exposición de dos trabajadores a un equipo defectuoso de Gammagrafía industrial, no tiene antecedentes en el país. La empresa fue subcontratada por Isolux Corsán, cuyas autoridades no reportaron lo ocurrido en la manipulación de aparatos de radiación defectuosos y expusieron a muchos trabajadores a distintos niveles de contaminación. Los más afectados son dos operarios y de ellos, uno, que absorbió 310 milisievert (mSv) en 130 segundos, cuando lo aceptado como umbral de seguridad de acuerdo al protocolo de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), es no recibir más de 100 mSv en un año.

(Informe Nº 1) – Estamos en condiciones de afirmar, en base a documentación que obra en nuestro poder, revelaciones de funcionarios y entrevistas realizadas por OPI a sectores involucrados en el suceso, que el día 27 de agosto de 2015, se produjo un incidente gravísimo en la Termousina de Río Turbio, como consecuencia de la falta de protección y seguridad en equipos de Gammagrafía Industrial a cargo de la empresa AkurEnds, de Cristian Andres Acuña, contratada por Isolux Corsán, firma española que tiene a su cargo la construcción del complejo termoeléctrico.

El incidente es de tal magnitud que no existiría (al menos conocido públicamente) ningún caso similar en todo el país, ocurrido por la manipulación de equipos de este tipo, que llevan un núcleo irradiante de Iridio-192 (Ir), material radiactivo a cuya exposición, dependiendo del tiempo la distancia y la cantidad absorbida por el cuerpo humano, ocasiona lesiones de distinto tipo y con consecuencias devastadoras para los tejidos, teniendo como afecciones más significativa la opacidad de los cristalinos (pérdida de la vista), caída del cabello, esterilidad, anemias y leucemias.

El incidente

En este caso en particular, dos operarios de los cuales vamos a dar los apellidos reales (Navarro y Gómez), el 27 de agosto del año pasado operaron un equipo de Gammagrafía (Proyecto telecomando y tubo guía) Sentinel Delta 880 serie D12521 con fuente de Ir-192 QSA Global Serie 17818G, de cuyo manejo (no está establecido si por defecto del equipo o negligencia) al primer disparo de la máquina, ambas personas quedaron expuestas por algunos segundos a la radiación de Iridio-192 (Ir), aunque el más afectado fue Navarro, quien es un radiólogo certificado para esta especialidad, hombre de 50 años y más de 20 de experiencia en este tipo de tareas.

Ambos (radiólogo y ayudante) trabajaban para la empresa santafecina AkurEnds, contratada por Isolux Corsán (constructor de la Termousina de Río Turbio) para realizar estudios de los metales, a partir de un aparato que dispara rayos Gamma e imprime una placa fotográfica, a través de cuyo procedimiento se puede obtener información sobre defectos del material y proceder a su sustitución. Como dato complementario, digamos que el profesor Jorge Hisano de la Facultad de Ingeniería de Rosario explicó que el Iridio-192 es un elemento radioactivo que emite rayos gamma con una energía 250.000 veces superior a la luz normal y esterilizan toda forma de vida. La exposición que sufrió Navarro en 130 segundo es la equivalente a la que recibieron los operarios de Fukuyama en 4 días. Sin embargo, el ser humano puede recibir, dentro del umbral de seguridad, solo hasta 100 mSv por año, pero al ser acumulativa la radiación y calculando la magnitud y el cortísimo tiempo en el que Navarro fue irradiado, el equivalente a lo recibido por el operario correspondería a un periodo de entre 13 y 15 años de exposición, dentro de los umbrales de seguridad; solo que Navarro lo recibió en 2 minutos.

Detectado el problema, Isolux Corsán puso en práctica el protocolo de seguridad, teniendo en cuenta que como empresa responsable de la obra, toda la seguridad dentro del predio de la Teromusina corresponde a la Gerencia comandada por Juan Carlos De Goycochea. Las fuentes concuerdan que aquí comenzaron las primeras “reservas” y ocultamiento del incidente, al punto que ni siquiera el resto del personal de la empresa fue alertado de lo ocurrido y los elementos radioactivos podrían haber estado cercanos al lugar de tránsito de los obreros, sin que estos pudieran medir el peligro al que se exponían. Las fuentes acusan al Gerente De Goycochea, a sus directivos en España y a las autoridades de la ARN, todos ellos bajo el conocimiento total y absoluto del entonces Ministerio de Planificación de Julio de Vido como responsable político de la obra, de maniobrar expresamente para que la información no saliera a la luz y dejar ocultos los detalles.



Niveles increíbles

OPI tuvo acceso a una tabla donde consta el monitoreo del personal afectado al área de manejo de estos equipos, durante el año 2015. En la misma, que se confeccionó en forma privada, se puede visualizar claramente que el día del incidente, el Sr Navarro recibe una irradiación descomunal, varias veces por encima de sus compañeros profesionales.

La planilla del informe técnico de la Asociación de Técnicos Radiólogos (ATRR) a la que tuvimos acceso, hoja RQ365 emitida el lunes 21 de septiembre de 2015, en la cual se expresa la cantidad de radiación absorbidas por los monitores durante ese año, figuran los siguientes valores:

Hoja RQ365 emitida el lunes 21 de septiembre de 2015

Se puede apreciar claramente que el mes de incidente, Navarro recibe una dosis impresionante en su cuerpo.

Inspección oficial

La Autoridad de regulación Nuclear (ARN) llevó a cabo una inspección en la Teromusina, a la empresa de Andrés Acuña, operadora del aparato de gammagrafía el día 14 de octubre de 2015 a través de sus empleados Sr Navarro y Gómez, destacando allí a los funcionarios María Teresa Alonso y Luis Pagni, quienes fueron atendidos por Horacio Flores, responsable de Seguridad de Isolux y Gastón Mazzei, responsable de la empresa Fainser SA, otra de las contratadas por Isolux para realizar trabajos similares sobre metales.

Allí los profesionales inspeccionaron el equipo que mantenía en guarda Isolux Corsán y verificaron una importante lista de irregularidades entre ellas, que las condiciones físicas del depósito de seguridad radiológica no cumplían con las normas de aplicación por cuanto en el mismo cajón Isolux había dejado guardado (desde el día del incidente) el equipo de la empresa de Acuña y dos equipos de la otra empresa (Fainser SA) del empresario Agüero.

En el Acta de verificación Nº 14586 se hace un detalle minucioso de los aspectos técnicos del material y los funcionarios procedieron a precintar los depósitos. Sin embargo, en el último punto de dicha Acta los inspectores dejan constancia que el personal de la empresa no estaba al tanto del accidente que se había producido en la Termousina, ya que el mismo nunca fue comunicado por Isolux Corsán en tanto por un mes y medio se mantuvo el material allí y de acuerdo a la empresa AkurEnds de Acuña, Isolux no le permitió retirar en todo ese tiempo el equipo de Gammagrafía de la obra; un dato inquietante, pues no se sabe cuánto personal de tránsito por el lugar, podría haber estado en contacto con distintos niveles de contaminación radiológica, en caso de pasar cerca de los depósitos de las máquinas, sin la debida protección como constató la ARN. Eso, tampoco se investigó, ni perició, ni se conoce informe al respecto. (Fin del Primer Informe).





(Agencia OPI Santa Cruz)
Axact

TNC

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