Mariano Federicci, flamante titular de la UIF
La reposición de Martino al frente del HSBC, el desguace de la UIF para que no se investigue, no se multe y se deje trabajar tranquilo a los banqueros y la posibilidad de entrar en el negocio de las futuras colocaciones de deuda serían las condiciones para habilitar líneas de crédito internacionales. El rol de la nueva vice de la UIF, ex apoderada del HSBC, sería clave en la puesta en marcha del plan.

El gobierno avanza en un desmantelamiento de la Unidad de Información Financiera (UIF), que supo ganarse en los últimos años el título de Unidad Antilavado, precisamente por su “poder de policía” para investigar a bancos y peces gordos del lavado internacional.

El primer paso fue el desplazamiento de José “Pepe” Sbatella, que presentó su renuncia el 11 de diciembre, un día después de que asumiera Mauricio Macri y el día en que casualmente a través de una cautelar se reponía al jefe local del HSBC, Gabriel Martino, amigo íntimo de Horacio Rodríguez Larreta e histórico aportante del PRO.

En lugar de Sbatella, Macri puso a Mariano Federici, de 42 años, que se desempeñaba en el departamento jurídico del Fondo Monetario Internacional (FMI) como abogado senior, prestando asesoramiento de alto nivel en materia legal y en el diseño de políticas públicas de integridad financiera.

Con la excusa del ajuste, van a desguazar todas las áreas operativas y dejarán a la UIF con una función meramente administrativa. No van a hacer más fiscalizaciones ni querellas, advierte Sbatella.

La segunda de Federici es María Eugenia Talerico, impugnada por Sbatella por “ser la apoderada del HSBC. Es incompatible su actual función con la que tenía hasta hace pocos días. Pero la denuncia cayó en saco roto”, manifestó Sbatella en diálogo con LPO.

En los próximos días, cuando avance la reforma de la UIF el gobierno ubicará a Juan Félix Marteau, un abogado de Clarín e íntimo amigo del fiscal federal Ramón Plee e integrante de la fundación RAP, Red de Acción Política, que dirige Alan Clutterbuck.

El HSBC tiene varios frentes abiertos, investigado incluso por lavar presuntamente dinero del cartel de Sinaloa. Hasta le hicieron un documental llamado ‘Evasión fiscal global HSBC’, dirigido por el ex secretario de Cultura Jorge Coscia. El otro banco en el ojo de la tormenta es el desprestigiado Deutsche Bank, calificado por el diario español El país, como un “banco fétido”, investigado por presunto lavado de mafias rusas y chinas y en medio de un proceso de ajuste fenomenal y caída brutal de su cotización.

No casualmente son dos de los bancos que aportaron 5 mil millones de dólares del préstamo repo que alivió las arcas del BCRA que controla Federico Sturzenegger. Los bancos Deutsche Bank, BBVA, Citibank y UBS prestaron US$ 50
0 millones cada uno, a la vez que HSBC, JP Morgan y Santander sumaron US$ 1.000 de millones por cabeza para completar el total.

El desguace de la UIF

La UIF fue creada en mayo de 2000 por la Ley 25.246, que incorporó al Código Penal el delito de encubrimiento y lavado de activos de origen delictivo. Depende del Ministerio de Justicia que dirige Germán Garavano, aunque es autárquica en su funcionamiento y por eso el mandato de su titular está desacoplado con el del Presidente de la Nación.

Tras la salida de Sbatella y la llegada de Federici, Talerico y Marteau, el Gobierno avanzó hoy sobre las áreas operativas de la UIF.

“Con la excusa del ajuste, van a desguazar todas las áreas operativas y dejarán a la UIF con una función meramente administrativa. No van a hacer más fiscalizaciones ni querellas penales. Esto beneficia a los ‘sujetos obligados’ más peligrosos”, denunció Sbatella.

“El argumento es que el tamaño de la UIF es el doble del promedio de sus similares latinoamericanas. Esto es porque hacía inspecciones in situ y querellas penales en las causas importantes de narcotráfico y trata, o de delitos económicos. Tuvimos que hacerlo porque no estaba operativa la Procelac. En 90 causas, nosotros fuimos auxiliares de la Justicia”, detalló el ex funcionario, que enfrenta un procesamiento por divulgar secretos del organismo que presidía.

Sin embargo, pese a su militante alineamiento con el kirchnerismo, la tarea de Sbatella en la UIF fue reconocida por parte de la oposición y por los actores internacionales del sector. El propio Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), sacó en 2014 al país de la lista gris del lavado de dinero, en la que estaba desde 2010 por no cumplir los estándares requeridos en materia de lucha contra el blanqueo y el financiamiento al terrorismo.

El fiscal federal Ramiro González imputó hoy a Sbatella por “usurpación de cargos”, a raiz de una presentación por supuesto lavado de dinero contraClarín ante la justicia el 17 de diciembre pasado, seis días después de que Sbatella renunciara a la UIF. La controversia se da porque la acción judicial lleva la firma del ex funcionario.

Es que de 350 investigaciones en 2010, la UIF pasó a tener activas casi 50 mil casos a finales de 2015.

La UIF tenía tres brazos fuertes que estaban centralizados. El gobierno avanza ahora en su atomización. Se trata de la representación internacional, nacional y la coordinación con el sistema local.

“Ya le sacaron a la UIF la representación internacional en el GAFI, y se la dieron al ministro”, aseguró Sbatella. “La coordinación con el sistema (Banco Central, Comisión Nacional de Valores, Superintendencia de Seguros, Inaes), se la van a dar a Marteau”, reveló a este medio el ex funcionario.

“La de Marteau va a ser una dependencia independiente, es decir será un coordinador por afuera de la UIF, lo cual daña el poder de influencia del organismo”, siguió Sbatella.

Por último, Sbatella advierte que “con esta reducción del área operativa, queda apenas para la UIF un rol meramente administrativo, y eso va a hacer perder la acción agresiva sobre los ‘sujetos obligados’. Es un sistema de información muy riesgoso y apetecible para que no funcione”. La UIF tenía cerca de 200 empleados y el gobierno reduciría en la mitad el organismo.

El pacto con los bancos

Fuentes del sector financiero advierten que este nuevo rol pasivo de la UIF es nada menos que una devolución de favores a los bancos del exterior, con los que el gobierno empieza a generar alianzas para tomar deuda.

Este pacto tendría al menos tres vertientes. La reposición de Martino al frente del HSBC al día siguiente en que asumiera Macri. El desguace de la UIF para que no se investigue, no se multe y se deje trabajar tranquilo a los banqueros. Y por último, la posibilidad de entrar en el negocio de las futuras colocaciones de deuda.

La segunda de Federici es María Eugenia Talerico, impugnada por Sbatella por ser la apoderada del HSBC. También ubicaron a Juan Félix Marteau, un abogado de Clarín.

El préstamo repo, ya señalado, podría llegar a ser un préstamo encubierto al Tesoro, si el gobierno le pidiera al Banco Central dólares cash por ejemplo para pagar deuda, a cambio de más títulos. Entonces el pool de bancos terminaría usando al Central de intermediario o “testaferro” para solventar al Gobierno. Pero esto aún no ocurrió.

De momento, este jueves el Gobierno lanzará dos nuevos bonos en pesos a 2018 y 2020. Es para Alfonso Prat Gay una prueba de fuego porque en su primer intento de colocación de deuda, los bancos le dieron la espalda y la licitación quedó desierta. Esta vuelta, el ministro no puede fallar.

A la vez, el Gobierno necesita aliados para colocar deuda en el exterior. Espera que salga la derogación de la ley cerrojo y la modificación de la del pago soberano para poder emitir deuda en dólares, con la que reunir el cash y pagarle a los holdouts, por ejemplo a los bonistas italianos, que pusieron la condición de acordar pero sólo en efectivo.

Si el Gobierno no junta los dólares suficientes, la sospecha es que entonces sí el tesoro recurrirá a los dólares de la repo, cerrando así el círculo que termina en la UIF.
Axact

TNC

R1U

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