Se trata del trabajador petrolero que permanecía prófugo desde hace poco más de tres meses por haber asesinado a su ex pareja en Comodoro Rivadavia.
Atay, de 43 años, protagonizó uno de los casos de femicidio más resonantes que se hayan registrado en los anales policiales de Comodoro Rivadavia. El 23 de marzo atacó con un cúter en la vía pública a su ex mujer, Daniela Vanesa Farías, de 38 años, causándole gravísimas heridas. La joven agonizó tres días y falleció. El homicida también golpeó a un joven que la acompañaba, tratándose de Guillermo Cárcamo, que era el nuevo novio y ambos habían salido a comprar cigarrillos junto a un menor de edad, hijo de Atay y Farías.
Tras ello, el agresor se dio a la fuga en un auto Renault Sandero de su propiedad y nunca más se supo de su paradero. Luego de producirse la muerte de la mujer, hubo varias marchas de familiares, amigos y otros vecinos en Comodoro Rivadavia, exigiendo justicia y que el asesino fuera hallado. A la búsqueda que inició la Brigada de Investigaciones de Comodoro Rivadavia se le sumó la División Delitos Complejos y Narcotráfico de la Zona Norte de Santa Cruz.
Hubo indicios de que el homicida pudo haber estado en Caleta Olivia, Pico Truncado y Las Heras, en base a escuchas telefónicas cuando se activaba su teléfono celular, pero las mismas se dispararon hace aproximadamente un mes.

Con otra identidad
Finalmente, en la tarde de ayer, alrededor de las 17:00, fue encontrado ahorcado en un modesto departamento ubicado en la calle Misiones 1085 de Bahía Blanca. Un oficial de la Comisaría Primera de esa ciudad dijo que a acudieron a ese lugar por el llamado que hicieron vecinos al 911, alertando sobre olores nauseabundos que salían de ese departamento de un solo ambiente. Además, señaló que desde hace una semana no veían a un joven que lo había alquilado unos treinta días antes, el cual dijo llamarse Fabián Serón.
Cuando la policía ingresó al departamento, para lo cual hay que subir por una angosta escalera, se encontró con el cadáver que pendía de una soga, aunque no se dieron precisiones del sitio donde estaba sujetada la misma. En el lugar hallaron un diario íntimo en el cual había escrito algunas frases mediante las cuales expresaba que se sentía deprimido por no poder ver a sus hijos que había tenido con Daniela Farías. Luego, al inspeccionar un teléfono celular y realizar algunos llamados que figuraban en sus contactos, pudieron verificar que se trataba de Horacio Atay y que era uno de los individuos más buscados en el sur del país, que incluso sobre el mismo pesaba un pedido de captura internacional.


Fuente: La Vanguardia del Sur
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