SALTA, Cayó Delfín Castedo, prófugo de la Justicia durante 10 años
Cuentan que, pese a tener dos órdenes de captura (una por homicidio y otra por narcotráfico), Reinaldo Delfín Castedo (50, alias “El Mundo”) se movía con libertad por el país y, sobre todo, por la ciudad de Buenos Aires. Desde hacía casi una década estaba prófugo pero, paradójicamente, quienes lo conocen aseguran que su rutina incluía compartir charlas en el clásico café Fillipo, ubicado en Callao y Santa Fe.

“Delfín tenía protección en Capital pero se le acabó hace unos meses. Y andaba a los saltos”, conato a Clarín una fuente del operativo que el viernes terminó con la detención de Castedo en Parque Leloir, partido de Ituzaingó, a donde lo habían seguido controlando su teléfono celular y las celdas que iba activando con cada conversación.

Al verse rodeado por Gendarmería, Castedo bajó de su Toyota Hilux. Primero dijo que él no era a quien buscaban pero pronto, por las huellas dactilares, se determinó que mentía. Ya descubierto, “El Mundo” se resignó y lanzó un aviso: “Todo está prescripto”.

Ahora que finalmente está preso, Delfín Castedo –a quien algunos señalan como uno de los principales proveedores mayoristas de cocaína del país– deberá responder como autor intelectual del crimen de la pequeña productora rural Liliana Ledesma (37), ocurrido en septiembre de 2006.

Ledesma, que estaba casada con un narco local que había sido asesinado, había denunciado varias veces a los Castedo y al legislador provincial Ernesto Aparicio (hoy fallecido) por traficar a gran escala en la frontera boliviana-salteña. A la mujer la emboscaron y le dieron siete puñaladas. En 2010 fueron condenadas 6 personas por el crimen. La mamá de la víctima señaló ayer en Salta: “Castedo estuvo siempre en su campo acá en Salvador Mazza, pero no lo detenían porque sobornaba a la Policía Federal, a la provincial y a Gendarmería”.

El otro expediente que tiene abierto Delfín Castedo fue investigado por los fiscales federales de Salta y la PROCUNAR y tiene que ver con el tráfico a gran escala de cocaína. La droga entraba por los campos que el narco poseía en la frontera. De allí la enviaba a Buenos Aires y al Chaco, por eso se lo relaciona con el caso “Carbón Blanco”. Para las autoridades, él y su hermano Raúl (extraditado recientemente desde Bolivia) eran la cabeza de un importante clan narco.

Dicen que últimamente Delfín comenzó a sentirse inquieto y a moverse entre el barrio porteño de Once e Ituzaingó. Según pudo saber Clarín, hace un mes la visita de su mujer y de sus tres hijas –que viajaron a verlo desde Salta– fue el principio del fin para el capo. Aunque hizo de todo para despistar a los gendarmes, éstos lograron detectar la camioneta con la que se movía. Y así lo atraparon.
Axact

TNC

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