Fabricio Gabriel Sánchez, un joven policía murió de un disparo en la cabeza en una trágica tarde, en Las Heras, aparentemente luego de una violenta discusión con su pareja, Jesica Depieri, una mujer oficial de policía.


El caso fue tomado como un "suicidio" por el juez de Las Heras, Eduardo Quelín.

Para el magistrado es caso cerrado; pero para la familia del agente las cosas no quedaron claras y exigen que se lo reabra, es por eso que pidieron al Juez de Recursos de Caleta Olivia, Angel Meyer, que estudie la instrucción y determine si es pertinente hacer una nueva investigación.

Analía Ibarra, la madre del joven fallecido, se comunicó este lunes con La Vanguardia del Sur para comentar sus preocupaciones y sus dudas. Manifestó que no va a descansar hasta que se sepa la verdad de lo que ocurrió con Fabricio, pero está segura que "él no se mató".
Comentó que el juez Quelín no investigó en profundidad el caso, ni siquiera tuvo en cuenta los antecedentes de violencia, ni de los extremos celos patológicos de la mujer policía Di Pieri contra su hijo. "Ella era muy celosa. Lo celaba con todos, con sus compañeros, con su familia. Lo vigilaba. Hasta le pegó a mi hijo delante de sus compañeros en la Comisaría donde trabajaba", contó la madre. Es por el antecedente de ese vínculo violento que ella desconfía de que haya sido un mero suicidio, ya que dijo que había huellas de violencia en el auto, en la puerta del auto, en la gaveta, manchas de sangre en diferentes lugares, la rotura de un vidrio con una piedra. Y todo eso no lo tomó el juez como prueba.

La muerte sucedió el 15 de julio de 2016. En la casa de esta pareja.

El disparo se habría dado pasadas las 18 horas.

"Él había salido del adicional que estaba cumpliendo, a las 18 horas, y dicen sus compañeros que ella (la concubina) llamó a la Seccional Primera diciendo que había problemas familiares. Y de la Primera llamaron a la Segunda (por jurisdicción). Y el patrullero fue a las 18:45 horas. Y baja un oficial del patrullero y ella sale (de la casa) diciendo que Fabricio se había disparado", reconstruyó la madre.

En realidad, la progenitora hace una reconstrucción de acuerdo a lo que le contaron algunos compañeros policías. Y le surgen muchas dudas. En principio, una de ellas estriba en que Fabricio estaba en la cama, con los pies colgando en un extremo de la cama y la cabeza en la otra. Ella dice que todavía estaba vivo, que en un momento larga una bocanada de sangre y salió "algo como un coágulo". Los policías hicieron primeros ejercicios de RCP, mientras esperaban a la ambulancia.

Agregó que Fabricio murió cerca de las 20 horas, en el hospital. "El disparo (con el arma reglamentaria de la concubina) fue arriba de la oreja, lado derecho y sale por la parte de atrás del lado izquierdo", agregó la madre, aunque no puede asegurar eso porque "el doctor forense, Vera Maidana, sólo hizo un dibujo, ni siquiera se hizo una autopsia".

Recordó que en el llamado, la concubina les dijo a los que la atendieron en la Comisaría que Fabricio estaba "agresivo, que había roto los vidrios". "Pero las manos de él estaban limpitas, no estaban moradas, no tenían cortes, ni nada", dijo la madre.



DENUNCIAN TRABAS BUROCRÁTICAS

La hermana, Eliana Sánchez, también se comunicó con este medio y dijo que "a los cinco días del hecho pusimos abogado y desde ese día sólo hubo trabas. Como somos nacidos en Entre Ríos, pero hace años estamos viviendo en Comandante Luis Piedra Buena, provincia de Santa Cruz, nos pidieron que nos identifiquemos ya que el certificado de defunción no tenía nuestros datos. Tuvimos que mandar a pedir un certificado de nacimiento a Entre Ríos, que sea original, para poder reconocerlo".

"Lo volvimos a rehacer y siempre hubo una excusa diferente para nuestra abogada (la doctora Rosa Razuri) de parte del juez Quelín. A todo esto, pasó un mes y medio, y nos encontramos con que la causa de mi hermano ya estaba cerrada", agregó.

Otra duda que tiene la familia de Fabricio es que el análisis de "barrido electrónico, le dio positivo y que no había ‘partes interesadas en la causa', siendo que nuestra abogada fue notificada en su domicilio. Pero lo que ellos (del Juzgado) estaban tapando es que a Fabricio el barrido electrónico le dio positivo en ambas manos".



"NEGLIGENCIA"

"Otra negligencia que sucedió es que a él no le practicaron autopsia, sólo hay un dibujo hecho a mano que realizo el forense. La casa fue entregada a los tres días de la muerte a la concubina (quien nunca estuvo detenida siendo la principal sospechosa al momento del hecho). Este juez Quelín le hizo entrega de la llave y la casa ya fue limpiada por ella", criticó la hermana del occiso.

"Al auto jamás no lo tomaron como evidencia porque, según el juez y su secretaria Almonacid, no estaba en el lugar del hecho. Nos preguntamos: ¿El auto tendrá que haber estado dentro de la casa?".

Para la familia el auto tiene pruebas contundentes de la violencia de la mujer celosa: "tiene un vidrio roto, del lado del acompañante, parte de atrás, con una piedra con sangre. Detrás del asiento del conductor había sangre, y dos cubiertas cortadas con un cuchillo".

"Queremos y necesitamos que se reabra la causa para que mi hermano descanse en paz y sea limpiado su nombre, ya que él no se suicidó", afirmó la hermana, en una carta enviada a este medio.



RELACIÓN TORMENTOSA

La madre agregó que su Di Pieri "era muy celosa con Fabricio, lo celaba de todo, de sus compañeros, de la familia. Lo quería al lado de ella continuamente. El había decidido ir a Piedra Buena en el receso, y cuando lo hace saber a su concubina", que estaba en Buenos Aires estudiando una tecnicatura, ella regresa a Las Heras, "y me contaron sus compañeros que fue todo un lío".

Analía Ibarra dijo que recién se enteró de todo lo que había sufrido su hijo cuando los compañeros policías fueron contándole todo. "Una vez ella le cruzó el auto al patrullero en el que él estaba trabajando. Cómo es posible que nadie hiciera nada. Ella lo buscaba en la comisaría y lo insultada, humillándolo delante de sus compañeros", relató. Ella misma no podía comunicarse con su hijo porque la concubina "le quitaba el celular".

Aunque aclaró que Fabricio "nunca me dijo nada. Se comunicaba conmigo y era todo risas, siempre bromeaba. Si yo hubiese sabido todo lo que pasaba lo hubiese traído a Piedra Buena aunque sea atado. A veces cuando él se peleaba con ella, él venía, y yo le decía que se quedara, que no volviera a Las Heras que volviera a estudiar y trabajara en donde sea. Pero ella (la concubina) siempre venía, lo convencía y mi hijo se marchaba con ella".

Los diarios digitales de aquella localidad, como "El Ciudadano de Las Heras" habían detallado cómo era esa relación violenta.
La periodista Susana Barrera se preguntó en un artículo sobre este tema: "¿Fallaron las alertas para accionar ante un caso de violencia de género dentro de la fuerza policial?

En esta crónica se relata que "la relación violenta si bien era observada por el entorno del fallecido, avanzó. Hay datos que afirman que Sánchez era víctima permanente de "bromas "como "Sos un maricón, un pollerudo, como te dejas cagas a pedos así ". El joven habría optado por sonreír cada vez que lo cargaban con estos chistes y optó por llevar su angustia en silencio

"Debe haber sido muy difícil para él tener que denunciar que era víctima de violencia de género de parte de una mujer, que aparte era su superior jerárquica y pareja. Él debe haber tenido miedo a la ira de la mujer, porque de manera inexplicable, no la dejaba. Se aguantaba la malasangre, cuando la mujer lo atacaba el trataba de apaciguarla y seguía con ella. Dicen que nunca la iba a dejar "expresaba un conocido de la pareja.

"Fabricio tenía amigos, compañeros de trabajo y familiares, pero nadie hizo nada efectivo como para detener la presunta violencia de la mujer hacia el hombre, aun siendo los efectivos de la policía en su conjunto, experimentados en el tema de violencia de género por tener que intervenir de pleno en esos casos en la vida se la comunidad "era otra de las expresiones escuchada.

La relación comenzó en la Escuela de Policía

Fabricio Sánchez y Jessica Depieri se conocieron y comenzaron una relación sentimental en la Escuela de Policía porque él había sido cadete, era menor que ella. A raíz de los celos de ella pide la baja Sánchez de la escuela-son otros de los trascendidos-

El joven tuvo otros trabajos en Zona norte en el ámbito privado, en tanto Jessica Depieri egresó como oficial en el año 2011 y su primer destino fue la Seccional Primera de Las Heras.

El joven tenía trabajos eventuales en Las Heras, incluso como remisero – aportan datos- y en esas circunstancias la mujer lo habría increpado en la calle, y subido a su auto remis un par de veces a los gritos." No lo dejaba respirar "expresan los testimonios.

Sánchez reingresa a la Escuela de Policía donde finalmente egresa como agente. La relación de Sánchez con Depieri continuaba, se frecuentaban, y del mismo modo continúan los escándalos entre los policías.

"El año pasado hubo un escándalo de proporciones en la seccional segunda ya que luego de una fuerte discusión por teléfono, Sánchez le corta el llamado a Depieri y se va a la cuadra de la seccional. Depieri se habría presentado a los gritos en la comisaria increpando a Sánchez porque no le atendía el teléfono y prefería tomar mate con esas putas de las compañeras de trabajo "afirman otras fuentes.

"Allí Depieri le da un par de cachetadas a Sánchez al parecer en la cuadra de la comisaría, situación que desató la inmediata reacción de la Jefa de Guardia en ese momento, quien también habría sido agredida verbalmente por Depieri "

La Jefa de Guardia hace formalmente un informe de los hechos al superior Comisario Walter Matus, quien cumple con remitirlo a los superiores de Depieri, en el Área de capacitación de la Policía de la Provincia. ESE INFORME, DENUNCIANDO FORMALMENTE LOS HECHOS PARA QUE SE INICIEN ACTUACIONES NUNCA FUE ATENDIDO POR LOS RESPONSABLES DEL ÁREA DE CAPACITACIÓN DE LA POLICÍA DE LA PROVINCIA.

Las últimas horas de vida de Fabricio Sánchez

Sánchez habría salido a las 18 horas de un adicional en el Casino club y se iba de franco a su casa en Barrio Las Américas (manzana 369, lote 1) el fatídico día que fallece

Presuntamente, se ve que al llegar a su casa se habría desatado una feroz pelea entre las partes. Sánchez a primera vista, habría tratado de alejarse de la casa llevándose solo su uniforme, sus borceguíes y había logrado sentarse en el asiento del conductor.

Siempre según testimonios de allegados a la causa, la mujer lo habría seguido con una piedra de importantes dimensiones y la habría arrojado contra Sánchez que ya estaba sentado en el vehículo. La piedra se encontró posteriormente en el descanso del asiento trasero del auto.

La uniformada que recibe en la guardia de la seccional primera el llamado de la propia Jésica Depieri, afirma que esta "pidió que vayan a la manzana 369 solar 1, que envíen un patrullero porque había un problema familiar ". Depieri en todo momento habló tranquila y pausada-expresan las fuentes -

Trasladan el pedido de un patrullero a la seccional segunda, que es atendido por el jefe de guardia Sargento Muñoz y el principal Cáceres. Al momento del arribo de los uniformados se habrían encontrado con la casa revuelta, ventanas rotas, el vidrio del conductor de un auto roto en el patio de acceso.

Sánchez yacía aún con vida sobre la cama del dormitorio con una herida en la zona del parietal derecho, en medio de una importante mancha de sangre. Habría un arma en el suelo, que a posterior sería identificada como el arma reglamentaria de Jéssica Depieri.

La mujer fue trasladada a la seccional segunda y en todo momento se mantuvo tranquila. No se le informó de la muerte de Sánchez, acaecida cerca de las 21 horas, hasta que todas las pruebas, pericias y actas estuviera finalizado.

Allí, al momento de enterarse la mujer del fallecimiento de Sánchez tuvo una crisis de nervios y llantos. Depieri se trasladó a Caleta Olivia en compañía de su hermana y dos personas más y allí permanece hasta ahora. No ha hecho ningún tipo de declaración al respecto hasta el momento. La prosecución del sumario interno será llevada adelante por el Comisario Miguel Ángel Coronel.

Por Qué y quién efectuó el disparo que terminó con la vida de Fabricio Sánchez, es aún un secreto que yace en una fría tumba del cementerio de Piedrabuena. No hay registros formales de denuncias del propio Sánchez o de terceros con respecto a que se investigara la posibilidad de que fuera víctima de violencia de género. Sánchez tenía al morir, 26 años de edad.

Fuente: Susana Barrera de El Ciudadano de Las Heras
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