Tucuman.-"Nunca se había asesinado a un sacerdote. Suicidaron al padre (Juan) Viroche porque sabían que su muerte provocaría una conmoción", señaló el ex legislador Hugo Balceda, el primero en denunciar hace ocho años la connivencia del alperovichismo con el tráfico de drogas.

"La muerte del padre Juan conmueve hasta las fibras más intimas de la sociedad, llena de dolor los atribulados espíritus de quienes lo conocimos y compartimos ideas, proyectos y luchas. Me deja perpeplejo tratar de entender desde la razón que su muerte haya sido un suicidio, intuyo que no lo fue. Porque un luchador contra los maléficos que atacan desde la oscuridad jamás se rinde, ni se entrega."

"El sacerdote que luchaba contra el flagelo de las adicciones estaba amenazado de muerte por el narcotráfico. El fiscal federal Gustavo Gómez sostiene que lo ’suicidaron’. La gran mayoria de los tucumanos y yo creemos en esa versión."

"La justicia provincial en tanto, especula en un suicidio y pone un manto de dudas nuevamente sobre la impunidad reinante en la provincia. Ante esta situación, la justicia Federal debería investigar el hecho, y esclarecer cuanto antes lo sucedido. Que el padre Viroche no se convierta en un NISMAN", remarcó.

"Tomando las últimas palabras del padre Juan, este es el tiempo de la Revolucion. El Estado debe profundizar la lucha contra los mercaderes de la muerte, estén donde estén y sean quienes sean. Para un Tucumán sin drogas, en paz y sin impunidades, sumémonos a la convocatoria popular este jueves en Plaza Independencia a las 19 horas."

Axact

TNC

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