El fin de semana pasado, el juez Quelín atropelló a una niña de 11 años en la localidad de Perito Moreno.

Según versiones, Quelín salía de un asado con amigos, aparentemente en estado de ebriedad y sin portar carnet de conducir. El juez no fue ni siquiera demorado, a pesar de que había una menor lesionada con una fractura de fémur. Es más: a las pocas horas le fue devuelto su auto marca Mercedes Benz Clase A por orden de su propio juzgado, subrogado por la Dra. Ormaechea, sin que se le hicieran las pericias correspondientes.

Quién es el juez Quelín

El kirchnerismo creó el juzgado de las Heras luego de la rebelión petrolera de 2006 contra la tercerización y el impuesto a las ganancias. Quelín fue ternado para el cargo. Se presentó a concurso y, pese a sacar el menor puntaje, fue favorecido por los K.

Desde el principio, su accionar estuvo en sintonía con el mandato de los K: perseguir los reclamos populares, a cuenta y orden de las petroleras y el gobierno.

Quelín tiene un historial de persecuciones contra los luchadores del norte de la provincia. Detuvo a los desocupados que tomaron la petrolera LH3 para reclamar puestos de trabajo; procesó a 54 a docentes, petroleros y vecinos que salieron a las rutas; mantuvo preso 3 meses a Jairo Mansilla, vecino del barrio Calafate que reclamaba gas junto a un centenar de familias; persiguió a trabajadores y delegados mineros de Perito Moreno. Su última y notoria actuación fue la detención de Vivares, Oñate y Armoa, miembros de Comisión Directiva y delegados del sindicato petrolero, enfrentados al burócrata Claudio Vidal. Quelín carga con denuncias por parte del Sindicato de Empleados Judiciales por destrato al personal y por falta de garantías para ejercer la profesión, puesto que intentó procesar a los doctores Rosa Razuri y Alberto Luciani, defensores de causas en las que se juegan intereses populares.

Pero no sólo de la persecución a los luchadores vive el juez. Ocurre que las fuerzas de Gendarmería que, en 2011, permanecieron 6 meses en Las Heras, se hospedaban en la hostería de la madre del magistrado y se alimentaban en su restaurante, con gastos a cargo del Estado. La familia Quelín, haciendo negocios con la represión a los trabajadores.

El juez también es un maestro de las inversiones inmobiliarias. Junto al diputado nacional Metaza fue adjudicatario de un majestuoso terreno en la costa del lago Buenos Aires, en la localidad de Los Antiguos, a tan sólo $1,40 la hectárea. Tal fue el escándalo que levantó la transacción, que el Concejo Deliberante de esa ciudad anuló la adjudicación. Quelín se sintió vulnerado en sus derechos y le hizo juicio a la municipalidad (la causa tramita en el juzgado de Las Heras).

Mientras Quelín persigue luchadores y hace negocios personales con la represión; en Las Heras, como en todo el norte de Santa Cruz, no cesan de crecer el narcotráfico y la prostitución.

Si le quedara algo de decoro, Quelín debería renunciar.

Desde el Partido Obrero hemos denunciado en reiteradas ocasiones a este juez, que desterró de Las Heras cualquier garantía constitucional para los ciudadanos comunes. Llamamos a sindicatos, organizaciones sociales y de derechos humanos, partidos políticos a pronunciarse por su destitución.
Axact

TNC

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