El conservador proyecto del gobierno para modificar el impuesto a las Ganancias logró ayer algo impensado hasta hace algunos días, que casi todo el arco opositor se aglutine para rechazarla y consensuar una propuesta superadora. Mientras que en el recinto de Diputados se extendía la discusión acerca de la Ley de Emergencia Social, representantes del Frente para la Victoria, el Frente Renovador y el Bloque Justicialista llevaron a cabo una reunión en la que acordaron una serie de puntos que conforman un solo proyecto. Apoyaron la propuesta el Progresismo y el peronismo disidente. La alternativa de la oposición eleva el mínimo no imponible en torno al 40 por ciento, con lo cual comenzarán a tributar solteros a partir de los 35.000 pesos de salario bruto y los casados con hijos desde los 44.000 pesos. Para compensar el costo fiscal se restituyen las retenciones a las mineras, se aplica un impuesto al juego online y a las tragamonedas, se incorporan a los nuevos jueces y se crea una línea divisoria entre las escalas más bajas y más altas a fin de que las deducciones de los últimos sean menores. Al cierre de esta edición, los diputados discutían aún el proyecto del macrismo.

Desde las 9, dos horas y media antes de que comience la sesión, los diputados de los tres bloques mayoritarios de la oposición comenzaron a trabajar para presentar una propuesta alternativa. Tal como anticipó este diario, pese a que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, había hecho hincapié en la vocación dialoguista del Gobierno y deslizado la posibilidad de sumarse a una negociación con la oposición, no hubo contactos para sumarse a ese diálogo. La jugada de Cambiemos se centraba en que salga su proyecto, con algunas tibias reformas, pero evitar que se tratase alguno de los otros tres dictámenes de minoría (FpV, Frente Renovador y Frente de Izquierda, según orden de tratamiento). La oposición buscará hacer fracasar el oficial e incluir las reformas en el proyecto del kirchnerismo. La oposición buscará imponer su mayoría para cumplir con los 129 votos necesarios para que se apruebe el texto consensuado y se rechace la propuesta oficial.
Por la tarde, los referentes del acuerdo opositor hicieron la presentación oficial de la propuesta. La conferencia se vio demorada porque hubo que cambiar la mesa redonda del Salón de los Pasos Perdidos por una cuadrada, para que no hubiese preferencias en el paneo de las cámaras de televisión. Los encargados del anuncio (foto que acompaña esta nota) fueron los jefes de bancada por el FpV, Héctor Recalde; por el massismo, Graciela Camaño; Bloque Justicialista, Oscar Romero; socialismo, Alicia Ciciliani, y por Libres del Sur, Victoria Donda. El jefe del bloque de senadores del FpV-PJ, Miguel Pichetto, había sido notificado más temprano sobre el acuerdo, aunque aguardaría al texto final antes de garantizar el respaldo de su bancada, que no sólo es mayoría, sino que está estrechamente ligada a la postura de los gobernadores peronistas. “Tenemos un preacuerdo con el Senado”, aseguró Camaño en la conferencia.

El proyecto

La iniciativa de la oposición prevé elevar el mínimo no imponible a 33.500 pesos de ingreso bruto para solteros y 44.000 pesos para casados con dos hijos. Este piso, al igual que las deducciones, se actualizará todos los años siguiendo el criterio de que sólo pague el 10 por ciento de los asalariados que más ganan. Esta es una propuesta del kirchnerismo que aceptó el resto de las fuerzas de la oposición. Para llevar a cabo esa actualización, la AFIP deberá informar cada año cómo evolucionaron los salarios y, a partir de esos datos, definir el corte. Se supone que los valores propuestos (33.500 y 44.000) equivalen a ese porcentaje. Para las escalas, la actualización se realizará a través del Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables). Estas dos actualizaciones permitirían contemplar cambios en la distribución de los ingresos.
Se excluye del impuesto el medio aguinaldo, horas extras y bonos por productividad, y a los jubilados que ganan hasta 60.000 pesos mensuales. Se pueden deducir los alquileres y los viáticos. También se crea una deducción por zona desfavorable para provincias al sur del Río Colorado, con la incorporación de La Pampa.
Durante la conferencia, la diputada Cornelia Schmidt Liermann (Unión PRO) abrazada a una columna del salón les gritó: “Cómo lo van a pagar”. Desde el oficialismo criticaron que la propuesta le resta unos 30.000 millones de pesos adicionales al fisco de la Nación y a las provincias. Según explicaron los diputados, se compensará con un impuesto del 7,5 por ciento para el juego por medios online y del 10 por ciento para máquinas tragamonedas. Se gravará la renta financiera, los plazos fijos por encima de 1,5 millones de pesos y la operatoria con Lebac (Letras del BCRA). Se dará marcha atrás con la quita de retenciones a las mineras. Además, comenzarían a pagar Ganancias los nuevos magistrados. También pagarán las firmas que distribuyen dividendos al exterior. No pagarán los jueces ya nombrados y los empleados judiciales. Otro punto que permitiría un ahorro a las cuentas fiscales es la posibilidad de hacer un corte en las escalas en torno a un salario de 75.000 pesos mensuales. Por encima de ese monto, el contribuyente podrá hacer deducciones en menor valor que los que menos cobran, a quienes se les incorpora mayores descuentos anuales a los que existen actualmente.

El debate

“Quiero destacar el esfuerzo de las autoridades de los bloques para condensar más de 40 proyectos de reforma de Ganancias, de los cuales cuatro contaban con dictamen, hasta llegar a esta propuesta alternativa y superadora”, sostuvo el renovador Romero. Recalde resaltó que “para lograr los 129 votos necesarios se requirió de mucha comprensión y consenso”. “Todos cedimos algo. La realidad es que hoy 2,5 millones de argentinos están tributando Ganancias”, agregó. La diputada Camaño se manifestó confiada en que “mañana (por hoy) los trabajadores, jubilados y monotributistas dejarán de pagar este impuesto tan injusto”. “Y no vamos a aceptar que nos tilden de irresponsables”, aclaró Camaño, como anticipándose a lo que sería la exposición del titular de la comisión de Presupuesto, Luciano Laspina (PRO).
“Esta es la noche de la política. No queremos imponer nada. Y si les toca perder, no piensen que vamos en contra de ustedes”, dijo Romero en referencia al oficialismo. Laspina insistió en que la propuesta de la oposición es un “acto de irresponsabilidad que, como oficialismo, no vamos a avalar”. “Nuestro deber como oficialismo es defender un proyecto de gobierno como una integralidad. Se quieren llevar puesto al gobierno nacional con una propuesta de reforma que no hicieron en 12 años”, señaló Laspina, quien focalizó su enojo con el kirchnerismo. La respuesta del diputado Axel Kicillof (FpV) no se hizo esperar y recordó la promesa de campaña presidencial de Cambiemos de eliminar Ganancias para todos los trabajadores. “No sólo hubo incumplimiento sino oportunismo durante la campaña”, afirmó el ex ministro de Economía. “El Ejecutivo no quiso buscar consensos con la oposición. Estuvimos dispuestos a hacer todos los consensos que hiciesen falta, pero no quisieron hacerlo”, apuntó Marco Lavagna (Frente Renovador). Al cierre de esta edición, continuaba un debate que apuntaba a estirarse hasta las primeras luces de la mañana.
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