Cuando es necesario alimentarse fuera del hogar, hacerlo de manera saludable es muchas veces un problema. Las viandas elaboradas en casa son una buena alternativa, ya que si se planifican en forma correcta permiten variar en los alimentos, además de ahorrar tiempo y dinero.
El estilo de vida actual impone a adultos y niños la necesidad de realizar de manera frecuente comidas fuera del hogar, práctica que ha sido asociada en varios estudios con un mayor consumo de calorías, grasas y sodio.


Las viandas elaboradas en el hogar pueden ser una alternativa económica y saludable para comer en el trabajo o la escuela. Si se planifican adecuadamente, permiten incrementar la variedad de alimentos, organizar las compras y así ahorrar tiempo y dinero.

Otra ventaja de prepararlas en casa es que si se seleccionan los alimentos adecuados y se preparan cuidadosamente se pueden controlar las calorías, la sal y la calidad de grasas consumidas. También se puede garantizar la higiene de las preparaciones.

Estos son algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de preparar viandas saludables, económicas y sencillas:

• Incorporar alimentos de todos los grupos como vegetales, carnes y huevo, lácteos, frutas y cereales.

• Elegir carnes sin grasa visible, lácteos descremados y utilizar poca cantidad de aceite para la preparación. Evitar las frituras.

• Realizar preparaciones sencillas con alimentos que puedan adquirirse fácilmente. Una opción fácil es incrementar las cantidades que se preparan en la cena y reservar una porción para el día siguiente complementando con vegetales (por ejemplo, ensaladas), cereales (como arroz en cantidades moderadas) o pan integral (para preparar un sandwich).

• Comprar los alimentos frescos en establecimientos que cuenten con condiciones higiénicas adecuadas y que respeten la cadena de frío.

• Lavar correctamente los vegetales y las frutas.
• Preparar los alimentos en buenas condiciones de higiene: manos limpias, superficies y utensilios limpios, evitar el contacto de los alimentos crudos con los cocidos.

• Cocinar correctamente las preparaciones que contengan carne picada, pollo o pescado. No utilizar nunca huevo crudo o parcialmente cocido.

• Para el traslado utilizar recipientes limpios, herméticos y en buen estado.

• Cuidar la cadena de frío: mantener las preparaciones en heladera hasta el momento de armar la vianda. Luego, transportar en luncheras o bolsos térmicos con el agregado de refrigerantes en gel o sólidos. En caso de no contar con estos se puede hacer un refrigerante “casero” congelando una botellita de agua. Si es posible, refrigerar la vianda hasta el momento de consumirla.

La clave en la planificación, organizar un menú semanal, aprovechar los fines de semana o el tiempo libre para realizar preparaciones y congelarlas para la semana.
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