Ocurrió en Caleta Olivia. El hombre recibió un disparo en la mano, pero logró ahuyentar a tres hombres encapuchados.


Un hombre fue sorprendido por tres delincuentes armados que ingresaron al domicilio de su hermano, en la ciudad de Caleta Olivia, y delante de su sobrino de 5 años decidió enfrentarlos para que abandonaran el lugar. En medio de la discusión, y mientras lo apuntaban con un revólver, recibió un disparo que le rozó un brazo. A pesar de ello, corrió a los delincuentes hacia afuera de la casa y se trenzó a golpes con ellos, hasta que finalmente se retiraron. El niño solo pudo mirar y taparse los oídos tras el balazo.

Omar Lemul (46) nació en Caleta Olivia, pero hace tiempo vive en en Ushuaia. Allí votó el domingo 13 de agosto antes de viajar a ver a su familia para quedarse unos días de vacaciones. El lunes pasado por la noche, luego de una jornada laboral acompañando a su hermano y su cuñada hasta el cierre de su comercio, retornaron a su hogar, en el barrio Rotary 23.

Cerca de las 23, en momentos en que se preparaban para cenar, tres hombres encapuchados irrumpieron por la puerta y apuntando sus armas amenzaron a él, a su cuñada y a su sobrinito, que sin entender bien lo que pasaba atinó a arrodillarse y poner las manos en la nuca, emulando quizás alguna escena cinematográfica. Su cuñada se refugió detrás de la mesa del comedor. Su hermano estaba en el baño y ni siquiera se percató de lo que ocurría. Así que se encargó solo de ahuyentar a los ladrones.
Todo ocurrió en cuestión de segundos, quizás por eso no tomó conciencia del riesgo que corría. "No tengo registro sonoro de lo que pasó. Solamente escuchaba "al piso, al piso", recordó. Luego de intentar balear a Omar, los tres encapuchados salieron por la misma puerta por donde habían ingresado. Omar los siguió. "Los estaba esperando un auto afuera. Paré simplemente porque mi hermano, que venía corriendo atrás mío, me gritó dejalos", relató.
El episodio afectó a toda la familia, que trata de reponerse del temor que causó la sorpresiva entradera. Sobre todo para el menor, quien al momento del ingreso de los delincuentes se encontraba jugando frente al televisor. "El nene no pudo hablar por 20 minutos. Después de que llegó la policía le dijo a la mamá que tenía miedo. Ahora tratamos de que la vida sea normal para él", dijo Lemul.

Por último, el hombre denunció graves problemas de inseguridad en la ciudad de Caleta Olivia. "Los mismos policías me cuentan que ni siquiera tienen un teléfono fijo para recibir llamados de emergencia".
Axact

TNC

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