En campaña prometieron unir a los argentinos y hoy lo único que ofrecen es represión y persecución a los que defienden sus derechos.
Una jornada cargada de emociones. Una movilización que se vivió con profunda tristeza por una nueva desaparición forzada en democracia frente a la insistente negación del gobierno sobre su responsabilidad, pero con la alegría de la convocatoria unificada en múltiples espacios políticos, sociales y de derechos humanos. Pacífica, multitudinaria y conmovida se sintió la Plaza de Mayo. Sin embargo, la única respuesta del gobierno frente al reclamo por la aparición urgente de Santiago Maldonado fueron los gases, los golpes y las balas. Como ha venido demostrando en dos años, el modelo del macrismo no cierra sin represión y las marchas no terminan sin una cacería policial.
Axact

TNC

R1U

COMENTAR: