La jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yáñez, procesó a las ocho personas que fueron aprehendidas el 5 de diciembre por los delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Siguen detenidos con prisión preventiva. El organizador, financista y jefe de la banda operaba desde República Dominicana y cada dos meses arribaba a Caleta Olivia para repartir la droga. Su pareja monitoreaba el negocio desde una tienda en esa ciudad.

La banda narco desbaratada el 5 de diciembre en Santa Cruz por la Brigada de Investigaciones de la Delegación Comodoro Rivadavia de la Policía Federal, fue procesada en las últimas horas por la jueza Marta Yáñez. Se trata de ocho integrantes, seis ciudadanos de nacionalidad dominicana –entre ellos una mujer- y dos argentinos. Todos quedaron con prisión preventiva.

De acuerdo a la información oficial, los federales desarrollaron una veintena de allanamientos domiciliarios en las ciudades de Caleta Olivia, Pico Truncado, Las Heras, Puerto Deseado y San Julián. La investigación demandó casi un año de tareas de campo, seguimientos, escuchas telefónicas e identificación de domicilios.

Según los detalles de la causa, Carlos Vargas Lorean era el jefe de la banda, organizador y financiador de la droga, cocaína de alta calidad. “Popeye” como lo apodaban, operaba desde su país de origen donde vivía. No obstante, cada uno o dos meses viajaba a la Argentina, más específicamente a Caleta Olivia donde reside su pareja, Ivette Merlina Herrera.

Vargas Lorean arribó por última vez en noviembre a esa ciudad, donde se le practicaron seguimientos hasta que fue detenido en relación a la causa.


Mientras, la mujer cumplía una función muy importante en la organización. Desde una tienda que tenía a su nombre se encargaba de monitorear todo el negocio de la distribución de la cocaína que llegaba cada 20 días a la zona norte de Santa Cruz.

La pareja extranjera además tenía a sus “cabecillas” o “manos derechas” que vendían la droga en las distintas localidades santacruceñas. Los sospechosos de cumplir esa tarea son Ken Luis Roa, Miguel Solano Reinoso, Henrry Rosario y Santos Solano Reinoso, todos dominicanos. Los restantes sospechosos de integrar la organización son los argentinos Aurelio Arzamendia y Sergio Touron Lolini.

La organización se encargaba del narcomenudeo por las calles o boliches de las mencionadas ciudades santacruceñas.

Durante el operativo los investigadores federales secuestraron 2,5 kilos de cocaína, medio millón de pesos, armas de fuego de distinto calibre y ocho vehículos de alta gama. Fuentes de la investigación estimaron que cada kilo de droga estaba valuada en $300.000.

En forma paralela fueron investigados seis de los vendedores más pequeños, los cuales fueron imputados en libertad por la magistrada que entiende en la causa.

La semana pasada arribó desde Buenos Aires un equipo de profesionales de la División Apoyo Tecnológico de la Policía Federal para realizar las pericias de los 60 teléfonos celulares secuestrados en la causa. Con sofisticada tecnología pudieron recuperar mensajes borrados en los aparatos.
Axact

TNC

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