Paleontólogos analizaron tres huesos de una pata para determinar especie y sexo. El nivel de fragmentación de los restos impide conocer la antigüedad exacta.
Llegaron mucho antes que nosotros y fueron los principales actores de una historia de gigantes. Sus restos que aún conviven ocultos entre rocas, son los testigos de un período que sucedió hace 200 millones de años durante la era Mesozoica. Y hasta el día de hoy desde sus restos siguen contando historias.
Un grupo de paleontólogos coordinado por el investigador del Conicet, Rodolfo Coria, logró dar con el primer registro de un Titanosaurio hembra en las rocas geológicas conocida como “Formación Plottier”, ubicada al norte de la ciudad. Así lo anuncia un artículo científico publicado hace unos días por los especialistas.
El trabajo comenzó hace tres años aproximadamente cuando unos empleados de un yacimiento petrolero que estaban trabajando en la barda denunciaron el hallazgo.
Inmediatamente se contactaron con el paleontólogo Coria y se armó un equipo de trabajo. “Vimos que era un material que era justificable de rescatarse, más que nada porque se conocen muy pocos restos buenos, importantes y elocuentes de dinosaurios en estos niveles de la Formación Plottier”, expresó Coria.
“Si bien se conocen restos de dinosaurios de la zona, pero de la Formación Plottier que es un estrato geológico especifico, no se conoce mucho”, agregó.
Tiempo después, se trasladaron hasta el lugar del hallazgo profesionales de Plaza Huincul con el paleontólogo Flavio Belardini y comenzaron el trabajo de campo.
Luego trasladaron los restos al museo de la ciudad para su limpieza. Pero antes de culminar el trabajo, realizaron un proceso completo de investigación característico de paleontólogos de vertebrados. “Nosotros recibimos la denuncia, fuimos a evaluar el hallazgo, hicimos el rescate, reparamos los materiales en el laboratorio, dimos a conocer los materiales en una reunión científica en un congreso y eso devino en la publicación de un articulo en una revista internacional”, comentó el profesional.

Huesos

Los restos hallados específicamente fueron huesos de las patas como el fémur, fíbula y tibia, aunque también se encontraron algunos restos de costillas. Pero debido a la condición fragmentaria la descripción está principalmente focalizada en el fémur y la fíbula. Del estudios de estos restos los profesionales dedujeron que pertenecen a una hembra.
“Al ser tan fragmentarios los restos, no pudimos ponerle un nombre ni presentar una especie nueva. Pero lo concreto es que no había antecedentes de ejemplares de estas características en la zona. Al menos no con la etiqueta de Titanosaurio”, precisó Coria. Luego del trabajo en el sector se hizo un rastrillaje en un radio, pero no entregó nuevos hallazgos. En el futuro con algún programa de prospección “quizás aparezcan más cosas”, cerró Rodolfo Coria.
Hubo “depositados” menos antiguos. Las bardas de Neuquén y Plottier son cauces de canales antiguos que llevaban huesos de los animales que morían.
“Como los restos que se encontraron estaban muy dañados hubo que hacer trabajos con pegamentos, antes de hacer la limpieza”, comentó Rodolfo Coria, paleontólogo e investigador del Conicet.

La tierra puede dar una pista pero no certezas
A pesar del gran deterioro que mostraron los restos hallados se pudo determinar de qué clase de dinosaurios se estaba hablando. Lo que no se pudo establecer con exactitud es la antigüedad precisa de esos huesos.
Pero por un lado se estima que la Formación Plottier tiene alrededor de 80 millones de años y generalmente los huesos que aparecen en ese sector tienen la misma antigüedad. Pero luego de esta formación hubo “depositados” de otras formaciones menos antiguas que aún tienen huesos de dinosaurios. Es decir que los dinosaurios no se extinguieron en la Formación Plottier, siguieron viviendo en formaciones más modernas. Por otro lado todos estos niveles de arcillas y arenizcas rojizas en esta zona de barda sobre todo en Neuquén y Plottier, son cauces de canales muy antiguos que eran los que arrastraban los huesos de los animales que morían. Entonces todos estos factores hacen que sea difícil estimar una edad exacta de los restos.
El paleontólogo Rodolfo Coria enfatizó que “el hallazgo de los restos del Titanosaurio fue en el momento justo y esto es porque los huesos no estaban en rocas duras, estaban en arenas sueltas lo que hace que las raíces de las plantas atraviesen los restos. De no haberse encontrado en su momento hoy estarían totalmente destruidos y desaparecidos”.
Axact

TNC

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