Algo está pasando en Santa Cruz, puede ser por la economía o por la política, pero ambos indicadores del humor social comenzaron a generar rispideces dentro de Cambiemos en la provincia.

Hace unos días el referente del gobierno nacional en Santa Cruz, Eduardo Costa, salió a través de un parte de prensa a manifestarse en contra de la decisión del gobierno nacional de traspasar los hospitales Peliche en Río Gallegos y el SAMIC en el Calafate a la órbita del estado provincial.

Con manifestaciones fuertes hacia el Vice-Jefe de Ministros, Gustavo Lopetegui, el Senador manifestó “no pueden tomar decisiones sobre planillas de Excel, desconocen la realidad de Santa Cruz, entregan los hospitales a quienes saquearon la provincia”.

En una avanzada de los referentes que apoyan al Senador Costa, salieron a manifestarse los diputados provinciales y nacionales en un intento de retrotraer la decisión tomada por el mismo gobierno nacional, que apoyan incondicionalmente.

A menos de 48hs de conocerse esa decisión, el Intendente de Río Gallegos, Roberto Giubetich, emitió un parte de prensa en el cual se lo ve sonriente sentado en una reunión de trabajo en conjunto con el Diputado Nacional Máximo Kirchner, líder de la Cámpora a nivel nacional e integrante del grupo de “saqueadores” que los sectores que responden a Costa denosta día a día.

La quita de la administración de los hospitales mencionados, la dudosa continuidad en manos de la nación de YCRT, sumado a los intereses políticos del Intendente de Las Heras, José María Carambia, la pelea con el Intendente de Caleta Olivia, Facundo Prades y ahora sumado al acercamiento de Giubetich con la Cámpora, deja al Costismo de cara a un futuro incierto.

Las manifestaciones públicas de Reyes, Gardonio y Lozano acompañando la posición de Costa en duras críticas al gobierno nacional, junto al rompimiento interno del frente electoral de Cambiemos en Santa Cruz, dejan a Eduardo Costa en arenas movedizas de cara a la posible candidatura por cuarta vez a ser el Gobernador de la provincia.

El conflicto desatado por la administración de YCRT a través del delfín político del Senador, Omar Zeidan, dejó más heridos que cambios reales en la empresa, y su falta de manejo político y económico la dejan de cara a un traspaso al gobierno provincial.

La decisión por parte del Gobierno Nacional de cumplir con las metas exigidas por el acuerdo firmado con el FMI, pone a la Patagonia de cara a una serie de ajustes económicos que impactaran fuertemente en la sociedad santacruceña. En declaraciones recientes por parte de los senadores de la provincia de Chubut que se reunieron con representantes nacionales, se tomó conocimiento de que se prepara un ajuste económico de casi $100.000 millones de pesos a la Patagonia, lo que motivó las manifestaciones públicas en contra de este juste por parte de los senadores de Chubut.

Ese recorte golpeará la economía santacruceña, a lo cual se le suman la suba del valor del combustible que impacta directamente al bolsillo de los vecinos y se traslada el aumento a los costos de flete y transporte de mercaderías y de insumos, nos deja el panorama que lo peor todavía no pasó.

La economía o la política, la política o la economía, han ido siempre de la mano y hoy las decisiones políticas sobre la economía regional han dejado a Cambiemos en Santa Cruz de cara a una encrucijada, seguir apoyando el gobierno nacional o manifestarse en contra de decisiones que desfavorecen a los vecinos de la provincia.

Un escenario complejo en lo económico que plantea además un resquebrajamiento político, que deja un panorama en el cuál nadie tiene la sartén por el mango, y hoy de cara a las elecciones de la gobernación de la provincia los nombres que aparecían como protagonistas empiezan a perder fuerza de ambos lados, del oficialismo y de Cambiemos, en este escenario pueden haber sorpresas que seguramente después del tratamiento del presupuesto en el congreso de la nación, en Septiembre, empezaremos a vislumbrar que sucederá con la dirigencia política provincial.
Axact

TNC

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