19:45 – Carlos Parson es un hombre de Santa Cruz de 49 años con quien nos encontramos en la constante búsqueda por conocer el entramado de corrupción K en esta provincia, tantas veces abordado desde Buenos Aires, pero sin profundizar en las personas y los personajes que aportan detalles realmente llamativos por la forma y la impunidad con la cual se han manejado los kirchnerista de la década pasada.
Puntualmente en este caso Carlos Parson fue entrevistado por OPI y se refirió puntualmente a los motivos por los cuales Juan Carlos De Goicochea, hoy preso a partir de la difusión de los cuadernos del remisero Oscar Centeno, fue echado de la empresa Isolux Corsán constructora de la usina de Río Turbio, a pesar de ser el Presidente de la empresa española para la Argentina.

Parson durante más de un año, junto con su socio Berrenechea y la empresa Santa Cruz Industrial SA, fue el encargado de montar las estructuras que llegaban en barco desde China, numeradas y debían moverse, desplazarse, levantarlas y ensamblarlas, lo cual era no solo un trabajo monumental, sino además muy lucrativo. Isolux Corsán pagaba “por kilo” de estructura ensamblada. Es decir, “a lo largo de una semana – señala Parson – era muy buena plata la que se liquidaba a través de las Órdenes de Compras, las cuales en ese primer año eran abonadas en tiempo y forma por Isolux”.

El emprendimiento de Parson y Berrenechea era tan próspero, que les permitió en pocos meses comprar maquinarias, camiones, grúas, equipos etc. No obstante, el trabajo era tan grande que Isolux, además de las herramientas de Santa Cruz Industrial SA, debía alquilar equipos pesados a TECMACO, Mundo Grua, Sullar y Crexel.

“Corría el año 2011 y la movida era tan buena y los pagos eran tan importantes, que además de permitirnos crecer patrimonialmente e invertir en máquinas y herramientas, nos permitió ocupar alrededor de 360 personas, todas bajo mi cargo”, le dijo Parson a OPI, agregando que todas pertenecían a la UOCRA y había un hilo conductor lo cual impedía cualquier tipo de conflicto, o al menos si eso ocurría todo se solucionaba rápidamente “Ellos, (UOCRA) dependían directamente de Gerardo Martínez, Secretario general en Buenos Aires y a nivel provincial el único que se ocupaba de los trabajadores y de articular todo era Carlos García que después falleció en un accidente. La vinculación política de García y Martínez con el kirchnerismo aceitaba todo”, indicó.

Cuando los socios Parson y Berrenechea se pelearon por motivos que será el argumento de una segunda nota de OPI, la cual saldrá la semana entrante, según relato de nuestro entrevistado “Juan Carlos De Goycochea le vio la punta al negocio. Observó que pagábamos por horas hombres, cobrábamos en tiempo y forma, que no parábamos de capitalizarnos y no dudó. Dejó que nosotros nos cayéramos; Berrenechea, mi socio, se fue por su lado, yo por el otro y entonces apareció su oportunidad. El entonces Presidente de Isolux Corsán en argentina, rápidamente ideó con su hermano Javier de Goicochea, a quien desde su llegada a la gerencia había colocado en el departamento de Relaciones Institucionales de Isolux en Río Turbio, la creación de una empresa propia, que le permitiera seguir con ese trabajo que abandonamos nosotros y era una verdadera “vaca lechera”.


La ex presidenta Cristina Kirchner en la inauguración de la Megausina de Río Turbio el 04 de Septiembre de 2015 – Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
Allí, cuenta nuestro entrevistado, aparece la empresa de “los De Goicochea” llamada GVA SRL conformada por Javier De Goicochea y dos personas más uno de ellos cordobés “A ellos (los De Goicochea) no les importaban nuestros equipos y máquinas, sino el contrato. Iban por lo más jugoso que era la plata que semanalmente entraba por las certificaciones”, remarcó Parson, señalando que el mecanismo estaba bien aceitado: Carlos desde la gerencia en Buenos Aires pagaba las certificaciones y ordenes de Compra y Javier (su hermano) en Río Turbio, controlaba los trabajos.

Pero ¿Cómo llegarían a desplazar a Parson y Berrenechea de la obra, si es que Industrial Santa Cruz SA cumplía con el trabajo encomendado y tenía una plantilla de más de 300 personas trabajando?.

El relato de Parson se centra sobre una deuda que Isolux Corsán tenía con las empresas de grúas y equipos pesados mencionados al principio “De Goicochea les debía alrededor de 35 millones de pesos y llegaron a un punto que tanto TECMACO, Mundo Grúa, Sullar como Crexel plantaron la obra y no movieron más las máquinas. Entonces, los trabajadores quedaron sin hacer nada. Nosotros no podíamos trabajar sin la asistencia de los equipos que montaban todo en altura. Más de 300 trabajadores comenzaron a protestar y nosotros estábamos de mano y pies atados. No podíamos resolver una deuda de casi 8 millones de pesos que se había generado”.



Describe nuestro entrevistado que la cuestión había comenzado a agravarse y remarcó “Con la UOCRA no se jode y menos en ese momento en que políticamente estaban todos conectados”, ante lo cual y la presión del propio Gerardo Martínez, comenzaron a generarse negociaciones entre la parte política y la empresa, con la complicidad de Carlos De Goicochea y desde la casa madre en España se decidió pagar las deudas, tanto de las máquinas como del personal, para que pudiera continuar el ensamblado de la usina.

“Cuando se acreditó la plata en las cuentas de Isolux, unos 270 trabajadores afectados a nuestra empresa comenzaron a desfilar por la Secretaría de Trabajo para recibir su pago y el mismo día volvieron a la megausina y empezaron a trabajar en GVA SRL, la empresa de los De Goicochea”, indicó Parson “Inmediatamente Javier De Goicochea dejó su puesto en Relaciones Institucionales y se pasaba todo el día en el galpón dando órdenes, lo cual demuestra el nivel de impunidad que había. Podían hacer todo y de todo, nadie les ponía límites”, agregó.

El galpón usurpado

Cuando la empresa Santa Cruz Industrial SA de Parson y Berrenechea se hizo cargo de los trabajos de ensamblaje de la usina, a finales del 2010, Parson y su socio le compraron un galpón de 50 X 16 mts ubicado dentro del predio de la megausina, a la empresa ANTICORR SA, la cual terminado su trabajo específico, se retiró de la obra. Nos explicaba Parson que en estas megaobras, se estila que cuando una empresa se retira y otra ingresa para seguir con algún tipo de trabajo, las instalaciones se traspasan, se alquilan o se venden. Es muy costoso desarmar, transportar y reubicar un galpón de las características tan enormes como el de la usina de Río Turbio, el cual además posee una grúa de 50 Tn que va de punta a punta del galpón, con lo cual permite mover grandes piezas y peso de un lado a otro, sin la participación del hombre y además también aloja un enorme grupo generador. Todo esto, más la enorme estructura del tinglado, las chapas laterales, las cabreadas y la singular base de cemento que se debe levantar, hace prácticamente imposible mover una estructura de esas características y económicamente inviable. “Por eso, cuando nosotros nos hicimos cargo del trabajo, compramos dicho galpón en la suma de 700 mil pesos. ANTICORR SA me extendió una Factura A a nombre de Santa Cruz Industrial SA, de la cual soy presidente, por lo tanto siempre fue propiedad mía, cosa que los De Goicochea desconocieron”, resaltó Parson.



“A partir de entrar en juego la empresa de los De Goicochea, todas las ordenes de compras pasaron por VGA SA e inmediatamente que nos fuimos del predio de la megausina, Carlos De Goicochea ordenó que la empresa de su hermano ocupara el galpón de 50 X 16 mts de mi propiedad, lo cual fue una verdadera usurpación porque Isolux a través de su representante en la cuenca se negó en todo momento a reconocer pago alguno ya sea en concepto de compra o alquiler hasta el año 2015 cuando Isolux abandonó la obra”, manifestó Carlos Parson.

A raíz de haber quedado afuera de los trabajos, Parson acudió al complejo junto con el abogado Ramiro Cerantes, pero mayor fue al sorpresa cuando el personal de vigilancia no les permitió entrar. Constatada la orden explícita de De Goicochea, Parson y Cerantes concurrieron con una escribana, quien certificó en el lugar dicha prohibición de ingresar al predio y por ende acceder al galpón de su propiedad, dejando asentado que dicho inmueble estaba siendo ocupado para trabajos de ensamblajes, con maquinarias y personal, pero sin la autorización ni consentimiento del propio Parson. “Nunca me llamaron para hacer un arreglo ni me lo restituyeron”, señaló nuestro entrevistado.

La precuela

Para situarnos en el origen de todo, debemos remontarnos hasta el mismo momento en que se formalizó la idea de construir una usina en Río Turbio, proyecto generado por Néstor Kirchner y articulado a través del Ministerio de Planificación a cargo de Julio de Vido y el yacimiento Carbonífero Río Turbio (YCRT) en ese momento con la intervención de Atanasio Pérez Osuna, mientras como articuladores políticos, apoyaban la movida el hoy diputado provincial Matías Mazú, entonces Intendente de Río Turbio y Sergio Berni, quien se desempeñaba como Viceministro de la entonces Ministro nacional Alicia Kirchner.

“Mazú y Berni deben estar preocupados con toda esta movida judicial de la semana, porque manejaban todo el tema político, Osuna en YCRT era el canal por el que llegaban parte de los fondos y también jugaban la hija de Alicia, Romina Mercado, abogada de Fainser SA, empresa que trabajaba adentro y la cual Uds (OPI) denunciaron”, dijo Parson.

Sergio Berni y Carlos De Goicochea se conocían, eran amigos. Cuando sale el proyecto de la usina Berni se reúne con el abogado y le explica la idea y la necesidad de encontrar un inversor grande y con antecedentes, tras lo cual De Goicochea le explicó que poseía contactos con Isolux Corsán de España y previa autorización de Néstor Kirchner y Julio de Vido, ambos viajaron al viejo continente y en pocos meses representantes de Isolux vinieron a la Argentina para cerrar el acuerdo. De allí en adelante la española se asoció con TECNA y GEISHA.

Desde ese momento Sergio Berni, junto con Carlos Goycochea comenzó a cosechar los beneficios de pertenecer al poder K. Rápidamente Berni armó una empresa llamada “Logística Integral Río Turbio SA” y se hizo licenciatario de los servicios internos en el complejo de la usina, facturando millones de pesos tal como lo remarcó el propio Parson “Berni tenía dentro del predio de Isolux el servicio de Vigilancia, el Servicio médico (con ambulancias, médicos y enfermeros), tenía asu cargo la limpieza y mantenimiento de los pabellones recuperados por Isolux Corsán, donde Berni disponía de cuatro empleados para hacer la higiene de los alojamientos de la empresa, a su vez le alquilaba sus cabañas a trabajadores de la usina y además subcontrataba otras casas de la cuenca, con lo cual creo que el número a fin de mes, para Berni, era millonario”, remarcó Parson y afirmó “lo único que no tenía a su cargo Berni era el servicio de catering dentro del obrador de la usina, el cual lo brindaba un amigo de Máximo Kirchner, quien había armado una empresita con ese fin”.

Ruptura

Hoy Carlos De Goicochea enfrenta una causa por delitos de coimas y/o lavado de dinero y está preso por el Juez Bonadío. Sin embargo, su expulsión por parte de la Gerencia General de Isolux Corsán en España, tiene un origen el cual demuestra claramente lo que es capaz de hacer este hombre del poder K.

Carlos De Goicochea le hizo pagar a Isolux Corsán todos los costos del personal, cuando desapareció la empresa Santa Cruz Industrial SA del predio de la usina termoeléctrica y la deuda millonaria con los proveedores de servicio de grúas, pero no le había dicho a su empresa madre, que como representante oficial de Isolux en Argentina, estaba haciendo negocios con su hermano a costa de la propia empresa.



Cuando Isolux España destacó en el país una comisión investigadora, detectaron que Carlos De Goicochea había incurrido en un delito grave: “les había hecho pagar el costo millonario de su ineficiencia a Isolux y utilizó la salida de nuestra empresa para acomodar la de su hermano y sus socios con la empresa GVA SRL, pero como todos sabemos y lo determinaron los españoles, detrás de todo eso estaba él mismo; era quien pagaba y controlaba”, remarcó Parson afirmando “Cuando la maniobra fue descubierta por los españoles, lo echaron” y concluyó “Ojalá ahora que está en tren de arrepentirse, cuente cómo y cuánto robaron en la usina de Río Turbio“.

Cabe aclarar que tanto los intereses de Sergio Berni dentro de Isolux Corsán en aquellos años, como el despido de Carlos De Goicochea de Isolux Corsán, fueron informados en sendas notas de OPI Santa Cruz en aquellos años. (Agencia OPI Santa Cruz)
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